martes, 7 de agosto de 2012

La dudosa objetividad de algunos intelectuales (1)


Sin Derecho a Fianza
Juan Manuel Alegría


Con el escándalo que la viuda de Jorge Luis Borges ha provocado ante el error en la edición de un libro en honor del escritor argentino, nos percatamos de que la soberbia en algunas personas impide aceptar sus desaciertos.
Como ya se sabe, la editorial Random House Mondadori retiró los ejemplares de la nueva edición del libro Borges y México porque en la presentación de la obra, su viuda, María Kodama, descubrió que en el texto "Un agnóstico que habla de Dios", la periodista Elena Poniatowska atribuye el poema “Instantes” (If I Had My Life to Live Over) a Jorge Luis Borges, cuando la autoría es de la norteamericana Nadine Stair (se supone es seudónimo). Ese poema se hizo famoso por circular en Internet acreditándose a Borges.
Cristóbal Pera, director editorial de Random House, admitió que no se siguieron los "controles normales" y él no pudo detectar el error en las pruebas debido a que estaba de viaje.
El editor es mentiroso porque, afirmó que habló con Kodama en  1999 “y en esa época hablamos del poema apócrifo, con lo que sabía del tema; desgraciadamente estuve de viaje y el editor a cargo, quizá por el peso de un nombre como el de Elena, no se dio cuenta, ni conocía el tema que ya se había mencionado en un artículo de Rafael Olea”.
Y seguramente esperaba que el editor a cargo le leyera la mente. En octubre de 1999, Rafael Olea Franco, del Colegio de México, trató el asunto en La Gaceta del Fondo de Cultura Económica (Nueva época 346). Si lo sabía Pera, desde entonces se debió marcar el error para futuras ediciones. Desde aquí todos se tiran la pelota.
El error aparece desde la primera edición, de “Todo México” en 1990; el desliz no fue detectado ni por el compilador de la obra, Miguel Capistrán ni por la escritora Elena Poniatowska.
"No (nos percatamos) porque en ese momento creo que todavía no se descubría al autor de este texto apócrifo", explicó Capistrán. Eso no es excusa. Sólo demuestra que esos encargados no leen a Borges, porque, aunque no conocieran toda su obra, al percibir tanta banalidad en el poema de marras, deberían dudar de su factura:
“Si pudiera vivir nuevamente mi vida. / En la próxima trataría de cometer más errores. / No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más./ Sería más tonto de lo que he sido, / de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad”.
 Poniatowska, primero dijo que ese y otro poema se los leyó al escritor cuando lo entrevistó en 1973 y no objetó la autoría. Eso es una mentira, ya que Nadine Stair, originaria de Louisville, Kentucky, lo publicó en 1978. Además el poema apareció en Internet después de la muerte de Borges (1986). Es probable que Elenita lo leyera en la red y creyera en la falsedad.
Elena Poniatowska, tres  veces  Premio Nacional de Periodismo, sin vergüenza, dijo que esa falta de ética no le parecía “tan grave” y que, de haber sido avisada, habría alertado del error: "Si lo hubieran hecho yo hubiera escrito una versión diferente”.
Pues sí, pero no lo hizo en "Todo México", publicado por Editorial Diana en 1990; lo que cambió fue el agregar el mentado poema falso.
Dijo que  hace "cuatro o cinco años" José Emilio Pacheco le aclaró que Instantes no era de Borges. Pero ella no hizo nada por corregir el error. Por lo menos, publicar  una cuartilla aclarando,  habría servido.
Para salvarse, afirmó: "Ahora sí sabía que ese poema era apócrifo, pues hubiera dicho es falso, no lo vayan a poner”, pero agregó, "a mí nunca se me avisó (de la reedición)".
Eso no sirve. Desde el momento en que supo que era falso, cuando le dijo Pacheco, debió aclararlo. Más tarde aceptó: "Lo hice sin darme cuenta, cuando se publicó el libro pensé en que estaba bien poner los poemas, fue un descuido". No se llama  a eso “descuido”.
Nadie es culpable. Por su lado, Miguel Capistrán explicó que la editorial sólo le envió a revisión el prólogo. "Ellos se iban a encargar de toda la edición y tampoco recibí los textos para corregir". Tampoco los pidió.
Otra torpe excusa. ¿Cómo es posible que se preste a que pongan su nombre como responsable de la obra y no hubiera leído lo que se va a publicar? Pudiera ser que alguno se confundiera y mandara a imprimir textos de García Márquez, por ejemplo.
También en la Noche de Tlatelolco
En octubre de 1997, Luis González de Alba, publicó en Nexos que Elena había alterado sus declaraciones y los hechos que la escritora tomó de Los días y los años, libro del dirigente de estudiantes en el 68, publicado en 1971.
González de Alba dijo que se percató de lo anterior al leer un libro de Enrique Krauze donde ponían en su boca: “parecía que íbamos pisoteando toda la verborrea de los políticos, todos sus discursos, siempre los mismos, toda la demagogia, la retórica, el montonal de palabras que los hechos jamás respaldan, el chorro de mentiras”.
“Enrojecí de vergüenza — escribe Luis—. ¿Así escribía yo? Sólo me faltó decir ‘el titipuchal’, el ‘buti’. Y luego eso de los pasos, pasos, pasos. Volví a enrojecer. Por suerte dudé. Busqué la cita en el libro de Krauze y descubrí que no hacía referencia a mi propio relato, Los días y los años, sino al de Elena Poniatowska, La noche de Tlatelolco. Una vez localizado el párrafo original en mi libro, de donde Elena lo pasó al suyo y luego lo tomaron los ayudantes de Krauze, vi con alivio que no dije nunca ‘pasos, pasos, pasos, el montonal, el chorro de mentiras’. Estoy traducido al poniatosko. Mi escritura es mucho más seca. También es menos simpática”.
Agrega que en el libro de Elena, el problema era que se atribuían a fuentes incorrectas y en todas ellas se había cambiado el lenguaje “hacia un sentido más cercano al que Elena cree popular”.
Furiosa, la Poniatowska renunció al consejo editorial de Nexos por esa publicación aclaratoria. El escritor demandó que se corrigiera La noche de Tlatelolco. Ediciones Era lo aceptó. Sin embargo, el escritor fue excluido como columnista  de La Jornada,  por atreverse a molestar a la escritora con  esa aclaración.
 Y sobre el Istmo, también falla
El domingo 3 y el lunes 4 de junio de 2007, Elena Poniatowska publicó en La Jornada un artículo en dos partes titulado “La Cocei”.
 Ahí escribe: “La COCEI demostró que era capaz de movilizar a más de 10 mil personas […] como antes los juchitecos derrotaron a los franceses en Tehuantepec, en 1866”.
En realidad, los juchitecos, tehuantepecanos del barrio de San Blas y Shihui (después se separarían de Tehuantepec), los de Chicapa, de San Jerónimo, Ixtaltepec, El Espinal, Ranchu Gubiña, Zapotal, Zanatepec, Niltepec, Xadani y otros, derrotaron a franceses y conservadores mexicanos en Juchitán y zonas aledañas, no en Tehuantepec, como afirma la escritora.
También señala: “Allá fuimos a acompañarlos Rosario Ibarra de Piedra […] y otros luchadores como los Pineda, los López Nelio, los López Lena […] y tantos apellidos más del istmo”. En realidad, los “López Lena” no están identificados con la Cocei, al contrario.
Más adelante afirma: “Luego vino la carretera Panamericana […] Juchitán se volvió cosmopolita. La película de Sergei Eisenstein […], los libros de Pierre Brasseur […] internacionalizaron a Juchitán”.
 Otro error de  tan laureada escritora: el filme “¡Qué viva México!”, del ruso Eisenstein, no “internacionaliza” a Juchitán, ya que su episodio, "Sandunga", recrea los preparativos de una boda indígena, pero en Tehuantepec.
La laureada escritora no da una. Pierre Brasseur, es el pseudónimo de Pierre-Albert, actor y director francés (1905- 1972). Ella quiso referirse a Charles Etienne Brasseur de Bourbourg, autor de “Viaje por el istmo de Tehuantepec”, entre otras obras. Seguramente el bromista de Macario Matus le susurró al oído que el libro se llamaba “Viaje por el istmo de Juchitán”.
Ahí Brasseur no habla muy bien de los juchitecos. Se refiere al monasterio, hoy Casa de la Cultura: “Es cierto que son soldados (juchitecos) […] quienes hoy la habitan. Jamás he visto nada tan inmundo; ahí están con sus concubinas, sus mujeres y sus niños […] en una promiscuidad obscena […] Mi corazón se sublevó de repugnancia” (pág. 151). Y otras frases que muestran su malestar.
Resulta obvio que Elenita no ha leído el libro (no “los libros”), ni porque el personaje principal de  su novela-testimonio “Hasta no verte Jesús mío”, es de la zona del Istmo. Si Elena lo hubiera leído no habría mencionado a Brasseur.
En su texto de La Jornada, la escritora habla de lo hermoso de Juchitán: “conocimos los huevos de tortuga y los tamales de iguana, el bupu, el pozole y el atole […]. Me fascinaron las dunas naturales de Playa Cangrejo, y al abandonar Juchitán pensé que había perdido al paraíso terrenal”.
 Muy bien. Sólo que Playa Cangrejo no se ubica cerca de Juchitán, sino en la zona chontal, rumbo a Huatulco, y pertenece a Tehuantepec. Tampoco son “suaves” los ikoots, mal llamados “huaves”; ni se escribe “San Blas Atemmpa”. En fin.  Como para llorar.

domingo, 22 de julio de 2012

Jaraneros de Loma fascinan a pobladores de Valles Centrales




Excelente presentación del taller de jarana y versadores de la casa de cultura de Loma Bonita en Xoxocotlan Oaxaca.
Texto y fotos: Emilio González Rodríguez.
Fascinante la presentación del taller de Decimas y de jarana  que dirigen los maestros Mauricio Rincón y Mauro Domínguez de la Cultura de Loma Bonita en los escenarios de la expo agrícola del municipio de Santa Cruz Xoxocotlan.
Con un publico que lograron atrapar con las actuaciones de los pequeños versadores y del taller de jaranas en la agencia de San Juan Bautista la Raya, las autoridades locales mostraron su agradecimiento por la distinguida visita de esta embajada de jarochos que desde la tierra piñera les trajera el entretenimiento y el conocimiento del trabajo que constantemente realizan en estos talleres con el propósito de  preservar parte de la cultura sotaventina de la cual Loma Bonita forma parte importante.
Con esta muestra del trabajo cultural que realizan los talleres la Casa de Cultura de Loma Bonita, quedo de manifiesto por que la identidad sotaventina es tan reconocida a nivel mundial, el publico de esta parte del Valle de Oaxaca se admiro de la habilidad que poseen los pequeños para improvisar además de la capacidad de retención y entusiasmo que aplican a su actuación.
Además el publico disfruto del variado repertorio musical que los adultos, miembros del taller de jarana presentaron incitando a los presentes a participar en la bailada, respuesta que se logro con un par de pequeños que sin conocer los pasos alegres mostraron su entusiasmo subiendo al escenario demostrando así el interés por ser parte de esta ancestral identidad.

lunes, 16 de julio de 2012

La Diosa Centeótl es jarocha




José Samuel Aguilera

Fernando Guadarrama todavía no lo cree, y eso que ya pasaron dos días desde que el Gobierno del Estado de Oaxaca, le entregó el cetro de Diosa Centéotl nada mas y nada menos que a Évelín.
Y es que Evelín Acosta López se ganó a pulso el título y el derecho a presidir, al lado del Gobernador  Gabino Cue Monteagudo, las fiestas "étnicas" llamadas Guelaguetza, en este julio de 2012.
Este hecho sorprende a propios y extraños porque Évelin es jarocha y la Guelaguetza, una fiesta para turistas en la que se resalta el estereotipo indígena oaxaqueño.
Lo cierto es que Évelin llegó al jardín del pañuelito (al costado del Templo de Santo Domingo de Guzmán) al igual que 25 jóvenes aspirantes. Lo curioso es que no llegó disfrazada de indígena, sino como siempre la hemos visto en los huapangos, es decir jarana al hombro, flor en el cabello, blusa rejillada y falda florecida; con refajo a la usanza criolla del sotavento más mejicano.
Así que mientras las demás repetían mecánicamente discursos aprendidos, Évelín se dirigió al público en décima espinela y se dio el lujo de improvisar algunas.
El jurado no tuvo mas remedio que darle el primer lugar ante el coreo del público, a esas horas, alucinado por la espontaneidad de la aspirante.
Este hecho pudiera valerle gorro a usted, morboso lector, sin embargo, en la región de la Cuenca Oaxaqueña es verdaderamente  impactante porque el Gobernador Pérez Gazga prohibió en 1958 la presencia jarocha en la guelaguetza y por decreto, se recogieron las tarimas de huapango que existían en los atrios de iglesias y parroquias, para dar paso al bailable "Flor de piña" tan gustado hoy  por moros y cristianos.
Adicionalmente, Loma Bonita Oaxaca, ha vivido una crisis de identidad gubernamental en que los presidentes municipales no saben ni quien los pario, culturalmente hablando y, en busca , según ellos, "de la identidad del pueblo lomabonitense", un día proponen un bailable de huipiles , al  siguiente se pelean con Tuxtepec por el bailable "Flor de piña" y al tercero ponen sones jarochos pero con música de viento.
Por algunas razones, el triunfo concursal de Évelín Acosta López es trascendente; en primer lugar porque derrumba, ese mundillo maniqueo del indigenismo simulado, tan propio de guelaguetzas oficiales o no. En segundo lugar porque, sin línea política, sin dedazo, sin choterías y sólo por méritos propios, una joven de 20 años le devuelve a todo un municipio la certeza de que Loma Bonita no es indígena, aunque esté en Oaxaca, sino jarocha. En tercer lugar porque una jarocha auténtica será la Diosa Centeótl Guelaguetza 2012.
Bien por Évelín, bien por Mauro, su mentor verdadero y bien por Felipe, que le vino de chiripa.
Lo que son las cosas , Don Gabo...¿No será un compló del Peje?

jueves, 12 de julio de 2012

La “guerra sucia” en las campañas





“Las nuevas tecnologías provocaron una multiplicación de los medios. ¿Cuáles   son las consecuencias? La principal es el descubrimiento de que la información es una mercancía, cuya venta y difusión puede traer  importantes  ganancias.  Tiempo atrás, el valor de la información estaba asociado a diversos parámetros,  particularmente  al de la verdad. Se la concebía también como un arma a favor del combate político. Hoy todo ha cambiado. El precio de una información depende de la demanda, del interés que suscita. Lo primordial  es la venta. Una información se considera sin valor si no llega a interesar al gran público”. Ryszard Kapuscinski


Juan Manuel López Alegría
Comunicar e informar con libertad son derechos fundamentales protegidos por la Constitución. Sin embargo, a veces, sus  límites son rebasados por los medios, como cuando trasgreden el derecho que tiene un ciudadano de no ser acusado sin pruebas; no publicar su derecho de réplica o inmiscuirse en su vida privada.
Desde hace doce años la forma de hacer campañas comenzó a cambiar en México. Vicente Fox fue pionero en los insultos  a sus contrincantes, como los que lanzó contra Francisco Labastida  (“mariquita sin calzones”). Seis años después tendría respuesta en boca de Andrés Manuel López obrador: “Cállate chachalaca”, insulto al presidente de la República que, por cierto, se originó en nuestro estado, en Tehuantepec,  el 16 de marzo de 2006.
Esa pobre cultura política y pérdida de valores éticos se mostró con desmesura en las campañas de ese año: las diatribas y calumnias se incrementaron, así como la compra ilegal de tiempo en los medios para la propaganda electoral. No fue diferente en este 2012. La expectación ciudadana dejó de ser inerte y los reclamos son conocidos con  los jóvenes de “Yo soy 132”, a la cabeza.
Los escándalos en lo que se inmiscuía (o se pretendía hacerlo),  a los candidatos eran tantos que y en tantos medios que un lector normal no tenía tiempo para conocerlos todos. Los principales eran sobre  Peña Nieto y Andrés Manuel.  Sería ocioso enumerarlos. Mientras en otros países se privilegian las propuestas de los candidatos, aquí vimos exhibido lo negativo de cada uno y la postura ética de  los medios, inmersos en la “guerra sucia” con la publicación de chismes, calumnias, grabaciones ilegales, rumores…
Las encuestas fueron instrumento primordial que los candidatos enarbolaban con la plena participación de periodistas. El panista Rafael Jiménez denunció que Milenio Diario “publicó un mismo estudio hasta 70 veces en un día”.  Es que muchos medios replicaban esa información. En Oaxaca pudimos notar que en algún medio sólo se publicaba la encuesta que favorecía a quien tenía espacio comprado en el mismo. Hoy las empresas encuestadoras tendrán que trabajar mucho para recuperar la credibilidad.
No obstante, todo este panorama debería dar apertura a los procesos reflexivos sobre el proceder de los mass-media en cuanto a la ética y la observancia de la ley para pensar en las reformas legales que normen su función.
Porque, aunque el artículo 342 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe), prohíbe la difusión de propaganda política o electoral “que contenga expresiones que denigren a las instituciones y a los propios partidos, o que calumnien a las personas”, esto se hace porque en la reforma electoral de 2007-2008 (que prohibió la injuria en spots de radio y televisión) hay vacíos sobre el tema, que hoy aprovechan los candidatos para descalificar al adversario, por lo tanto,  se puede seguir denigrando, porque, como explicó el famoso Leonardo Valdés, presidente del IFE en una entrevista con CNN: “Sólo en la propaganda de los partidos políticos está restringido, todo lo demás es libertad de expresión (...) en cualquier otro tipo de manifestación distinta a la propaganda de los partidos políticos, el IFE no tiene facultades ni para ejercer censura ni para sancionar”.

También los medios en Oaxaca
La forma de reportear campañas ha cambiado. Hace unos veinte años, este negador de fianzas era reportero en la zona del Istmo, y cubría su primera campaña a gobernador del estado. Sin excepción, buscábamos la nota; entrevistábamos a los candidatos, a sus coordinadores, a la gente que asistía, a los personajes relevantes… claro, asistíamos a los mítines o actos políticos (y no les llamábamos equivocadamente “eventos”).
Hoy, son muy pocos los reporteros que escriben sobre un acto de esos. La mayoría espera el boletín que emite la correspondiente oficina de prensa. Ni siquiera hay que esperar, porque el comunicado es enviado al correo electrónico del periódico. Si eso es lo que desean los candidatos, está bien, lo negativo es cuando se engaña al lector al intentar pasar como nota ese mensaje al firmar un reportero el boletín. Es una falta de ética. En la mayoría de los medios esas informaciones aparecen sin firma.
En algunos medios  fue notorio observar que las notas desfavorables eran para el candidato cuya propaganda no aparecía en ellos. No en pocos casos, la información usada era la que aparecía en las redes sociales, que se han destacado por proporcionar chismes, encuestas falsas, fotomontajes, falsas convocatorias o la ridiculización del aspirante al que se detesta.
Es en esta época cuando más atención se le ha puesto al rumor que propalan estas redes, y la escasa preocupación por aclarar cuando hay falsedad. Esto también ha sido usado por columnistas a lo que se le suma una “herramienta” más: la información que, presuntamente, llega a “su correo”.
Cualquiera puede hacer un correo con identidad falsa. Prácticamente un usuario normal no puede saber si el que envía el e-mail es la persona que dice ser. Por lo tanto un mensaje de este tipo no debería ser usado por un columnista, ya que es anónimo y no se está seguro de su veracidad (también puede ser una argucia para denostar y echarle la culpa a un lector).
Marco Levario Turcott, en su libro La borrachera democrática de los diarios,  dice que Carlos Castillo Peraza “ponía el ejemplo de que si un periodista injuriaba o cometía cualquier exceso o dislate, siempre se tenía como defensa la estratagema de la libertad de expresión. Pero luego decía que esto no funcionaba  en cualquier otro oficio, digamos de un arquitecto o un ingeniero, porque si estos fallaban en cualquier construcción podrían dejar de tener licencia para ejercer su oficio”.
Otro caso pasa con las cuentas falsas de Twitter. En Oaxaca, hubo un candidato que hasta cuentas de “chicas porno” incluyó entre sus seguidores (por error de su equipo, se supone).
Sobre el asunto de la desinformación en las redes, el  Observatorio y Monitoreo Ciudadano de Medios (Omcim) publicó que “Los equipos de campañas de los candidatos y la candidata recurrieron a voceros no oficiales que agredían y transmitían contenidos que no hubieran podido ser admitidos en los canales tradicionales de comunicación.
“Se detectaron cuentas automatizadas o bots, se captaron disputas por la colocación de hashtags y producción de trending topics; fue evidente la creación de redes de personas, pagadas o espontáneas para desestabilizar; estuvo presente la violencia verbal, las descalificaciones, hasta amenazas de muerte y discursos triunfalistas.”
Las pruebas sobre lo que se publica en las redes, nos indica que debemos dudar sobre la verdad de su contenido. Un editor, columnista o articulista deberá ser muy cuidadoso al usar esa información. La mayoría de lectores no investiga, por ello las mentiras son repetidas sin cuento y acaso lleguen a ser “verdad” para muchos.
 El enfoque, esencial para el propósito
La tendencia a sesgar la información en algunos medios también se pudo ver en estas campañas. Cito lo publicado en el diario Noticias por Gubidxa Guerrero el 25 de junio sobre la llegada de Peña Nieto al Istmo.
“Mientras tanto, a las afueras de la concentración multitudinaria se manifestaban jóvenes del movimiento #Yosoy132 gritando consignas en contra del abanderado del tricolor. El asunto no pasó de empellones y una riña verbal entre éstos y los simpatizantes del PRI. Sin embargo, antes de que anocheciera, 'La Jornada' ya reseñaba en su página de internet el hecho, de forma, tal vez, un poco tendenciosa.
“Según la referida nota, ‘militantes del Partido Revolucionario Institucional agredieron verbalmente y a empujones a un grupo de jóvenes estudiantes del movimiento #Yosoy132’”.
Agrega Gubidxa: “Creo que si el mitin fuera de Andrés Manuel López Obrador y la manifestación en contra suya, 'La Jornada' publicaría algo como ‘provocadores intentaron frustrar concentración pacífica de AMLO’. La objetividad de la información no sólo debe exigirse a Televisa y Tv Azteca sino a todos los medios informativos”.
Esto me recuerda aquella imaginaria carrera entre un atleta ruso y un norteamericano en el marco de la “Guerra fría”. Aunque el cuento se inventó de este lado, ganó el soviético.
Los corresponsales de la URSS y USA enviaron los respectivos cables a su país. El que recibió Moscú decía. “Ganó el soviético, el norteamericano en último lugar”.
Y en Nueva York recibieron un texto muy meditado por el corresponsal gringo: “Corredor americano en segundo lugar; el ruso llegó penúltimo”.
Estrictamente hablando, los dos decían la verdad. Pero el periodismo objetivo es otra cosa.

martes, 29 de mayo de 2012

Ni a cual irle




De los tres candidatos más aventajados –es un decir- a la diputación federal no se hace uno. Falta de preparación, pasado y presentes caciquiles, grisura y en general, una ambición desmedida de poder y lo que esto trae consigo, son las características de estos candidatos que nos hacen decir: es tan malo el pinto como el colorado. Los candidatos al senado no son distintos.


Miguel Angel Vásquez Ortiz
De no ser por la elección de presidente de la república, a nadie le interesaría, ni mínimamente, la elección de diputados federales y senadores.
Sin embargo, precisamente por esta situación, existe el riesgo de que el próximo primero de julio Tuxtepec elija no al mejor de los candidatos o candidata, sino al menos peor de entre tres que tienen como punto en común su origen priísta. Además, los tres desatan malquerencias dentro de sus respectivos partidos y en mayor o menor medida han construido una imagen pendenciera, caciquil o simplemente timorata o endeble. El cuarto, postulado por el Verde Ecologista, este no tiene la más mínima posibilidad de figurar entre los finalistas.
A continuación, el chaquiste, el medio incómodo, realiza un somero recuento de la biografía política de cada uno de los candidatos a la diputación federal por el distrito 01 con sede en Tuxtepec y de las candidaturas a la senaduría. Primero las damas.
María Larios Cano es una mujer brava. Es temeraria no solo en el discurso –siempre habla de no temerle a nada ni a nadie, es muy echada pa’lante-, sino en la práctica. Desde sus inicios como regidora en la administración del hoy defenestrado panista Alfredo Ahuja Pérez (1996-1998), se distinguió por ser férrea defensora del PRI y ácida crítica del PAN. Cómo olvidar la escena aquella en que le regaló a Alfredo Ahuja Pérez una arreglo hecho de huevos ‘pa lo que hiciera falta’. Eso mismo –su actitud bravucona y claridosa- le ha permitido  penetrar e imponerse dentro del partido al que junto con el ahora candidato a senador por Acción Nacional, Diódoro Carrasco Altamirano, combatió duramente. Cosas de la vida: Los panistas históricos de Tuxtepec (Alfredo Ahuja, Fernando Guerra, Carmen Virgen, Ausel Eliseo y otros), hacen campaña por aquellos que les hicieron la vida pesada, que los hicieron rabiar y en algunos casos, hasta llorar, como cuando al cuarto para las doce, militando Larios Cano aún en el PRI les arrebataron en la mesa la senaduría y la presidencia municipal –en ambos casos el candidato sacrificado fue  Alfredo Ahuja). Todo por no salir de la nómina o creer que de su triunfo recogerán al menos las migajas. Los panistas  no solo perdieron el partido, sino la dignidad.
Sin embargo y a pesar del rechazo que sufre entre panistas con memoria, Larios Cano tiene su apuesta en las lealtades que ha construido (¿cómprado?) en colonias y comunidades por la gestión de proyectos productivos... Y en el dinero que abiertamente reconoce ha acumulado gracias a esa gestión.
Sin preparación académica, con una rudeza que le ha merecido descalificaciones en las redes sociales, Larios Cano apuesta al feeling –la zalamería, pues- que tiene para engancharse a los poderosos e influyentes. Así fue como construyó una relación con Diódoro Carrasco Altamirano cuando ambos se beneficiaban del PRI. Luego, cuando renunció al tricolor se afianzó a la entonces secretaria de desarrollo social, Josefina Vásquez Mota, de quien obtuvo apoyo en sus gestiones. Pero además, Larios Cano confía en que el arrastre que tuviera Josefina Vásquez Mota le beneficie también a ella. Pero eso está difícil ante el estancamiento de la candidata oficial y la simulación que empieza a notarse entre los panistas que no dejan de ver a Larios Cano como arribista dentro de las filas del PAN. Una muestra de cómo no tiene todas las simpatías está en el fracaso de la candidatura de Vásquez Mota en la interna del PAN en el distrito de Tuxtepec. Aquí ganó Ernesto Cordero. Además, en la visita que hiciera Diódoro Carrasco a principios de mayo a la región fue notorio el desorden y la escasa convocatoria que tienen los eventos de esta lideresa que apuesta a beneficiarse de la grisura y la mala imagen –sí, de la mala imagen- de sus contrincantes. Es decir, si ganara no sería por méritos.    
Soto, un buen perdedor
Si luchona y aguerrida  son las palabras que definen a Larios Cano, perdedor y obstinado son las que mejor le quedan al contador José Soto Martínez, candidato a la diputación federal por la coalición PRD, PT, Movimiento Ciudadano. De al menos cinco procesos en los que el nativo del estado de Guanajuato ha sido parte en los seis años recientes, todos los ha perdido: fracasó en su intento de dirigir la Unión Nacional de Productores de Caña, perdió la presidencia municipal de Tuxtepec en dos ocasiones, la diputación federal hace seis años y no consiguió ser candidato al senado en este proceso. De consolación le dieron la candidatura a la diputación federal, pero hay quienes creen que fue precisamente con la intensión de rendir esta plaza electoral y beneficiar con ello a la candidata a la diputación federal, María Larios Cano y consecuentemente a Diódoro Carrasco Altamirano, impulsor de Gabino Cué en sus inicios (fue su vocero y secretario técnico en la gubernatura y luego sub secretario de normatividad y medios en la Secretaría de Gobernación). Este no sería el primer caso en que lo mandan a perder. La primera ocasión ocurrió cuando fue candidato a la presidencia municipal y tuvo como contrincantes a Salvador Santos Sierra y Lizbeth Caña Cadeza. En aquella ocasión, Ulises Ruíz ordenó dejarlo solo y respaldar la campaña de quien luego sería su procuradora de Justicia. El distanciamiento con URO y posterior salida del PRI tendría que ver con la falta de satisfacción a su exigencia de colocar a su contadora, Guadalupe García Almanza en un lugar privilegiado en la lista de diputaciones federales plurinominales (cosa que sí consiguió en Convergencia, tres años después). Desde entonces, Soto Martínez cambió de color, pero no de prácticas. Tal como hizo en el PRI, se adueñó de Convergencia, se deshizo de quienes no se rendían a sus pies y desde este partido buscó nuevamente la presidencia municipal. En el segundo intento por gobernar Tuxtepec sus enemigos  serían Gustavo Pacheco, Gustavo Bravo Ahuja  y Tere Ahuja. Nuevamente, el empresario gasolinero perdió a pesar de los cuantiosos recursos invertidos. Pero no fue suficiente, en las elecciones de hace tres años, buscó otra vez la diputación federal “por la izquierda”¡? y volvió a saborear la derrota. “El pueblo se lo pierde”, suele decir cada que su orgullo besa el suelo.   
Como resultado de su obstinación más reciente, desde el anuncio de su postulación, Soto Martínez fue rechazado abiertamente por al menos dos de los siete aspirantes al mismo cargo: Nicolás Estrada y Gustavo Bravo Ahuja. El primero es quien coordina el Movimiento Regeneración Nacional en el distrito, tiene la base social más amplia del perredismo en la región y se dice ha llamado a votar de manera diferenciada, es decir, por López Obrador para presidente y por cualquier otro, menos Soto Martínez, en el caso de la diputación. Muchos otros simpatizantes de López Obrador coinciden en rechazar a este que como Larios Canos en el PAN, es un advenedizo en la llamada izquierda electoral y auguran desde ahora su sexta derrota al hilo. Es masoquismo extremo el de los tuxtepecanos, dirá el 2 de julio.  
El del PRI jamás volvió
Jaime Aranda Castillo, como los dos anteriores, tiene como gran enemigo a los miembros del partido que lo postula. Entre la militancia priísta no se olvida la ocasión en que junto con Antonio (El Gordo) Sacre, Jorge Ilescas Delgado y otros, llegó a reventar la asamblea de delegados en que se eligió a Jesús Hernández como candidato a la presidencia municipal de Tuxtepec. Después de este escándalo en el que hubo cachetadas guajoloteras y gas lacrimógeno, ocurrido en la tierra del candidato a gobernador vino la debacle, se perdió la presidencia municipal, la diputación y para colmo de males, la gubernatura.
Los priístas tampoco olvidan que Aranda Castillo jamás volvió a las colonias y comunidades que le dieron el voto para cumplir su sueño personal de ser legislador. ¿Y el empleo y las medicinas gratis que prometió en su campaña por la diputación local?. Absolutamente nada. No se supo de una sola gestión, de un apoyo, de algo material como lo que le gusta a la gente recibir. Vamos, ni una sobadita de lomo. El abogado de amplia trayectoria –fue ministerio público, juez y litigante- solo volvía a su distrito a dar entrevistas radiofónicas en las que hablaba nimiedades de su quehacer legislativo –que entre otras cosas sirvió para garantizar impunidad a los funcionarios corruptos, cono su jefe, Ulises Ruíz Ortiz-. Incrementó sus visitas al municipio cuando se consideró que podría competir por la presidencia municipal pero tan pronto como esas puertas se cerraron se concentró nuevamente en Oaxaca, atento a las instrucciones del todavía gobernador del estado y su jefe más inmediato y cercano: Eviel Pérez Magaña.  Ahora, junto con aquel, confía en la posibilidad de ser arrastrado por la ola peñanietista porque por sus méritos muy probablemente no vuelva a ocupar un cargo de elección popular. Entre sus mismos compañeros priístas impera el desánimo. Además, dicen, ¿cómo ganar una elección si las arcas del gobierno del estado están a disposición de otros candidatos?.
En resumen, el panorama se antoja complicado para los tres con más probabilidades de triunfo, pero en resumidas cuentas, uno no sabe ni a cual irle. Me cae.
Diódoro, el favorito del gobierno del cambio
En el caso de los candidatos al senado, la cosa no es distinta. Por ejemplo, el candidato del PAN, Diódoro Carrasco, si bien es el favorito por el apoyo que recibe del gobierno estatal, por la desbandada de priístas a su favor y el mayor tacto que tiene con respecto a los otros –que son realmente políticos pueblerinos a comparación de este cacique de altos vuelos-, tiene en contra su pasado represor. Fue el responsable del encarcelamiento injusto de más de 150 indígenas de la región de los Loxicha. Sin embargo, para algunos es preferible uno con experiencia y que en caso de ganar haga un papel destacado  en la cámara a otros que con trabajo articulan un discurso coherente y creible y que además, van al Congreso a ser uno más, de relleno, pues.
El hecho que evidenció el apoyo oficial ocurrió el 27 de mayo, cuando a la celebración del quinto informe de labores de la Beneficiadora de Hule (Bichosa), Diódoro acudió como invitado especial para recibir la adhesión de quienes han mantenido una estrecha y directa relación política con Gabino Cué desde que este era senador y más aún en la gubernatura.  
Eviel, ni en su pueblo le creen
Eviel Pérez Magaña no goza de simpatía ni en su pueblo. La prueba es que en la elección de gobernador perdió no solo su municipio, sino su casilla. Además, su campaña es motivo de pitorreo en las redes sociales, como cuando ante estudiantes de la Anáhuac propuso reconocer cursos, diplomados y talleres como estudios de nivel profesional. Así por ejemplo, el ex consejero presidente en el distrito Bartolo Estrada Campechano publicó en su cuenta de Facebook: hágame usted el refabron cabor… tendrá idea de lo que está diciendo? Desde cuando estos complementos profesionales profesionalmente académicos no han sido parte de una preparación profesional?... Por favor ya que terminen las campañas para no seguir escuchando estos desaciertos”. El caso es que según lo publicado en la revista proceso, el equipo de Peña Nieto da por perdidos los estados de Oaxaca, Veracruz y Tabasco. Pero además, es un hecho conocido que a los candidatos del PRI su comité ejecutivo nacional no les está dando dinero. Tal vez temen que en vez de ir a las campañas termine en las ya de sí abultadas cuentas bancarias de los candidatos.
Cara sucia, al segundo sitio
Benjamín Robles Montoya (a) El cara sucia se presenta como candidato de la izquierda, pero tiene como principal agente en la cuenca a una connotada priísta: Karina Barón. Pero además, lleva como rémora a un desconocido en la segunda fórmula: El regidor acusado de nepotismo en el ayuntamiento de Tuxtepec, Adolfo Romero Lainas. Además, carga con el bien ganado estigma de ser representante de un gobierno que ofreció el cambio y pactó la más oprobiosa impunidad con quienes saquearon y lastimaron al pueblo de Oaxaca.
Con ese panorama, también aquí, si valieran los candidatos no registrados, Cantinflas sería senador.  Y sería más serio que los antes mencionados.


sábado, 18 de febrero de 2012

Versada a todo galope tras el médico Barrera



Por: Relincho Tropical


La demanda:

Por muestra sobra un botón

y aquí ha puesto mercería,

fabrica la porquería

pues su apetito es glotón;

de niño eran ratón

ya su mente desvariaba,

su rata ahí estaba

esperando su quesito,

cumpliéndose el requisito

del destino que llamaba.

Ratas de todos los caños

se unieron a la cargada

de un Barrera ya sin nada

y frustrado por los años;

padre de actuales daños

hizo grande su berrinche,

atizado por la chinche

que a su lomo se montaba,

¡mándalos a la chingada!

partido de puro pinche.

Movido por su ambición

“un manzano no da pera”,

y así el médico Barrera

nos muestran su formación;

aunque suene a vacilón

y nos lastime la vista,

por querer ser revanchista

es choto de los Canché,

que se ufanan “lo planché”,

el culo nos dio el priista.

Un médico mata ilusiones

de la gente que creyó,

yendo a España no leyó

cómo hacer revoluciones;

se le observan convulsiones

cuando jala pa’delante,

por ese nudo asfixiante

que como correa lleva,

y hace que la gente vea

que es pendejo por talante.

Cierto, curó a mucha gente

y eso está perfecto,

pero su enorme defecto

es que se vuelve indecente,

un ser maledicente

que se vendió por barato,

ignorante a cada rato

ha pasado ya a la historia,

con la ayuda de su escoria

¡es Barrera, el pazguato!

Defensa del médico Barrera:

¡Soy Barrera, el pazguato!

con mi ejercito de escoria,

y reclamo en la historia

que se diga a cada rato:

¡él se vendió por barato!

¡se veía tan decente!

pero mira, que corriente,

títere de la ambición,

no aprenderá la lección

el médico está demente.

Yo demente no lo estoy,

déjeme que les cuente,

municipal presidente

ese merito yo soy;

no importa a donde voy

ni a donde a todos me llevo,

si ya me ha costado un huevo

cuando me dicen pelele,

ha de ser porque les duele,

que en esto parezca nuevo.

¡Tengo un equipo chingón!,

puro malandro vendido

que sabe a qué ha venido,

¡no ha de quedar ni un tostón!;

no piensen que soy fregón,

si en el fondo no decido

¿pa’qué vivir afligido?

si mi asesor corrompido

dice: “señor presidente,

rebonito que se siente

que astéusté todo jodido.

Ya María me lo dijo:

¡fájate los pantalones!

ya me puse los calzones,

lo’tro, al rato me fijo;

y que vea m’hija o m’hijo

como su grandioso padre

a las tranzas ya los abre,

con una llave que tengo

que indignamente sostengo

y todo el mundo lo sabe.

Tuxtepec, yo te agradezco

que me cumplas mis caprichos,

que me tengas muchos nichos

porque así ya no padezco;

se muy bien que me merezco,

ya muy lejos de la gloria,

por pendejéz tan notoria,

digas cuando esté ya ausente

¡el municipal presidente

más nefasto de mi historia!

Puedes decirlo desde ahora

pues ya te he chingado bastante,

por atrás y por delante

te he explotado a toda hora;

pregunta a cualquier señora

si pa´baboso le basto,

cagándola en todo pasto

como un acto recurrente,

¡soy municipal presidente

de la historia, el más nefasto!

No te quejes si me hiciste

presidente municipal,

objetivo principal

de este cambio que quisiste;

diputada que sea quiste

en la cámara hace falta,

si ya sus uñas esmalta

es porque a votar vas a ir,

no me vayas a salir

que entonces la libre salta

Tuxtepec, en ti confío,

a la gente das trabajo

y se llevan su destajo

los hermanos y hasta el tío;

Tuxtepec, no sientas frio,

sigue con la roja nota,

la factura o la nota

ahí te la paso al costo,

no vayas a ser baboso

¡y por los del cambio, vota!

María Larios no es Menchú


Por El investigador

Los votantes decían Jechú

Por su caminar ufano

No es Rigoberta Menchú

Solo es María Larios Cano.

De chanchas y de Huipil

Le fue a gritar a Barrera

Ni siquiera mandó un topil

A declararle la guerra.

Gritó “me debes favores”

Y lo que digo es la neta

Ya no des sinsabores

Devuélveme la camioneta.

En el pan nadie la quería

Por ser de origen priísta

Querían más a Luz María

Pues parecía más panista.

Gritó soy iluminada

Mi organización tiene presencia

Yo voy a ser diputada

Y mi hija va a presidencia

Se decepcionó en la campaña

Y el periodismo dio la nota

No festejó con champaña

Aquí perdió Vásquez Mota.

Está hincada en su oficina

Porque el piso se le mueve

Le rezó a santa Chepina

Para que gane el diez y nueve.

Seguiré escribiendo por ratos

No se me ponga usted triste

Faltan otros pre candidatos

No deje de ver el Chaquiste.