miércoles, 28 de noviembre de 2012

Acceso a internet ¿un derecho humano?




Por Julissa Suárez Sagrero

En el presente artículo, la autora –estudiante de la carrera de Comunicación en la Universidad Madero campus Papaloapan- argumenta por qué a su juicio, garantizar el derecho a internet, tal como se ha propuesto en una iniciativa de ley en el congreso del estado de Oaxaca, no debe ser una prioridad.


En la actualidad se habla de ver al Internet como un derecho humano. El presidente Enrique Peña Nieto, al postular el pacto por México, refrenda incluso su compromiso de entregar computadoras con acceso a internet a todos los estudiantes de quinto y sexto año, en escuelas públicas (compromiso número once). Por otra parte, "se creará una instancia específicamente responsable de la agenda digital que deberá encargarse de garantizar el acceso a internet de banda ancha en edificios públicos, fomentará la Inversión pública y privada en aplicaciones de telesalud, telemedicina y Expediente Clínico Electrónico, e instrumentará la estrategia de gobierno digital, gobierno abierto y datos abiertos. (Compromiso 42) Además, adelanta que "se reformará la Constitución para reconocer el derecho al acceso a la banda ancha y para evitar que las empresas de este sector eludan las resoluciones del órgano regulador vía amparos u otros mecanismos litigiosos". (Compromiso 39). Sin embargo, cabe hacerse la siguiente pregunta ¿será que el acceder a la “Red de Redes” tenga el mismo impacto en la sociedad mexicana como pudiera ser garantizar el derecho a la vivienda, salud, educación o alimentación? ¿Poder “conectarse” a Internet garantiza, por si mismo, una mejor calidad de vida para los mexicanos? Antes de intentar dar respuesta a tales cuestionamientos es necesario definir lo que es un derecho humano:
De acuerdo con  la declaración de la ONU de 1948 los DDHH son:
“…son aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, sin distinción alguna de etnia, colorsexoidiomareligión, orientación sexual, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
Un derecho humano tiene como objetivo primordial la búsqueda de una vida digna, es decir, la oportunidad de desarrollar una vida auténticamente humana, que permita la participación en grupos sociales en donde se respete el valor fundamental de ser persona y se  permita crecer como corresponde respetando su dignidad y salvaguardando los derechos humanos de cada individuo.
La ONU señala que Internet es uno de los instrumentos más poderosos del siglo XXI, entre sus altos beneficios que tendría concebirlo como derecho humano están:
1)    Favorece el crecimiento y el progreso de las naciones
2)    Facilita el acceso a la información
3)    Incrementa la observación  ciudadana para que las instituciones rindan cuentas.
4)    Promueve la activa participación ciudadana en la construcción  democrática
Internet no debería ser el fin sino el medio
¿Pero acaso Internet ofrece todo esto? Vint Cerf, considerado  uno de los padres del Internet plantea que pese a la bien intencionada postura de la ONU con respecto a establecer el acceso a Internet como derecho humano,  no debe vislumbrarse de esta forma sino que debe garantizarse como un facilitador de derechos humanos. Es decir Internet es el medio y no el fin. Mi postura concuerda con la de este experto en materia digital, debido a que existen otros derechos que deben establecerse como inherentes al ser humano como lo son la Libertad de expresión y el Derecho a la información, ya que estos sí posibilitan la construcción de la ciudadanía, y sin embargo seguimos en pañales en nuestro país pese al rol social tan importante que juegan y que no necesariamente están ligados al uso de una tecnología para su ejercicio. El que haya más acceso a Internet no nos convertirá en seres mejor informados, porque también la mayoría de la población carece de análisis y juicios de valor con la información que se maneja, no cuestiona la credibilidad de la fuente, lo que tiene mayor importancia es la inmediatez. Recordemos, no porque tengamos a nuestra disposición mayor cantidad de información será necesariamente  sinónimo de que se esté dando uso responsable de ella y la calidad de su contenido.
Además si se analiza la forma en que los mexicanos utilizamos el internet se comprendería por qué nuestro país no está  preparado para asumir esta perspectiva: las  Tecnologías de la Información en México fungen mayoritariamente como medio para “interactuar” con otros y para entretenimiento.
¿Para qué usamos internet?
En 2011 el periódico La Jornada publicó un estudio realizado por la Asociación Mexicana de Internet (Amipci), titulado Hábitos de usuarios de Internet en México 2010, el cual revela que en el país existen 34.9 millones de usuarios de esta tecnología (51 por ciento son hombres y 49 mujeres).
De este total, 90 por ciento aseguró que su principal actividad en la web es enviar y recibir correos electrónicos; 75 por ciento usa mensajeros instantáneos, 68 por ciento descarga o ve fotografías y videos, 61 por ciento entra a las redes sociales, 38 por ciento envía postales electrónicas, 33 por ciento sube fotos y videos a sitios electrónicos para compartirlos, 22 por ciento accede, crea o mantiene páginas propias, 21 por ciento lo hace en blogs; mientras 14 por ciento busca pareja por este medio.
La pregunta real es ¿se tienen en México las condiciones optimas para que el acceso a Internet sea un derecho humano?  En mi opinión no se cuentan con tales condiciones, ¿por qué? simplemente no existe una cultura de búsqueda, manejo y difusión responsable, crítica y analítica de la información. Aún a estas alturas no se ha logrado concretar en la mente  de las masas que los medios de comunicación son eje central en la participación ciudadana y construcción de la democracia. No se cuenta con la infraestructura tecnológica para asegurar que se llevará a cada hogar este medio, los programas gubernamentales sobre manejo de las Tecnologías de la Información han carecido de resultados (se debe analizar si los resultados  realmente son los necesarios para el alcanzar el objetivo).
Internet se ha convertido en algunos países una herramienta esencial para el desarrollo de su democracia, sin el uso de Internet los movimientos en contra del autoritarismo y la represión de ciertos gobiernos se hubieran dado de manera más lenta… pero fue la participación activa y determinación de los ciudadanos lo que posibilitó se concretarán. Cabe recordar que en el año 68 del siglo pasado ni celulares ni internet existían y hubo un despertar social hasta ahora no igualado. Insisto Internet es el medio y no el fin. Si en México el uso de Internet es para entretenimiento básicamente ¿cómo podría tener el impacto en la vida humana que postula la ONU?.
Como experiencia personal, el que tenga acceso a Internet en casa y en la escuela no me ha ofrecido un mejor nivel de vida, es cierto tengo a mi alcance más información pero si pasara la mitad del tiempo que estoy en las redes sociales dedicada a la búsqueda de información, a la creación de contenidos y difusión de estos, estaría haciendo de mi tiempo en el ciberespacio de beneficio para mi formación social, académica o ciudadana; más sin embargo no lo hago, es triste admitir que mi postura como futura egresada sea esa… pero es real, no lo admito descarada y orgullosamente. Pero si conozco mi realidad, la puedo cambiar.
Fuentes:


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